Una de las preguntas que más me han hecho sobre scrapbooking es esta:
¿QUÉ MATERIALES NECESITO PARA EMPEZAR A HACER SCRAPBOOKING?
¿¿
Y para dar una respuesta que sirva en el futuro para todas las que se animen con el scrapbook, voy a hacer una lista de materiales por orden de importancia.
En primer lugar, necesitamos:
- Base de corte autocicatrizante. Es imprescindible para poder cortar el papel, ya que si no, cortaríamos todo lo que hay debajo y nuestra mesa quedaría inservible. Las hay de diferentes tamaños y precios. Yo recomiendo la grande, de 60x45 cm, para que podamos cortar el tamaño grande de papel. La puedes conseguir en papelerías especializadas y tiendas de patchwork.
- Cutter, tijeras y regla metálica de 40 cm. El cutter debe ser de los que se va cortando la cuchilla a medida que se gasta, y no del tipo bisturí, con el que es más difícil cortar el papel. Las tijeras, que estén bien afiladas y nos sirvan para cortar las formas no rectas. Y la regla, de 40 cm, porque así podremos cortar de una sola vez un papel de scrap, que mide 30,5 cm.
- Cizalla (opcional). Nos servirá para hacer cortes precisos del papel de forma más rápida. No es necesaria, pero ayuda bastante. También nos sirve para marcar los dobleces, si la que tenemos es del tipo que se levanta, como en la foto. Lo ideal sería que tuviese 35 cm de largo, ya que nos cabrían los papeles de scrap.
- Pegamento. Necesitaremos de varios tipos, como la cola de carpintero. Yo uso un bote de 1 kg que compro en Leroy Merlín por unos 3 € y que es bastante buena para pegar. Básicamente la uso para pegar en superficies como madera, metal o cuando son recortes pequños o con muchos detalles.
También se usan otro tipo de pegamentos libres de ácido y lignina, para que no nos estropeen las fotos, en el caso de que las hubiese. El pegamento de roller (tipo tipex), el pegamento de barra de toda la vida (que no está libre de ácidos) y últimamente han salido unos pegamentos de lápiz sin ácidos que son fantásticos para pegar pequeños detalles. También nos viene bien algún pegamento especial para piedras, y por supuesto, una pistola de silicona caliente, que sirve para pegar detalles más voluminosos. El tamaño más pequeño de esta pistola es el ideal.
- Tintas. Las hay de muchas marcas. Yo siempre recomiendo las Versafine, por ser de secado rápido y definir perfectamente el dibujo de nuestros sellos. Pero también podemos usar las Eyecat, de Colorbox, para tener una gama amplia de colores para entintar nuestros papeles o las Distress, que nos ofrecen una gran versatilidad para experimentar con fondos.
- Papeles de scrapbooking. Embellecen nuestros trabajos y son uno de elementos primordiales en esta actividad. Hay muchas marcas, pero yo siempre advierto que es importante comprarlos de buena calidad, con gramaje alto e impresos por las dos caras. También hay que tener en cuenta al comprarlos que sean de la misma colección o, al menos, que combinen entre sí, porque si no, nos veremos repletas de un montón de papeles preciosos y diferentes, pero no podremos trabajar, porque no nos van unos con otros.
- Cartulinas. Es bueno tener una buena gama de colores en cartulinas, que serán al menos de 185 gr/m2. Las utilizaremos para combinar con los papeles, las decoraremos, les daremos textura y serán uno de nuestras principales bases de trabajo.
- Sellos. Los hay de diferentes tipos: de silicona, que son transparentes y más económicos; de caucho, más caros y resistentes, y que pueden venir con la base de madera, de goma o sin ninguna (se la tendremos que añadir). Son elementos que nos servirán para decorar nuestros trabajo y a los que podemos dar volumen con la técnica del embossing.
Base de metacrilato. Es necesaria para usar los sellos de silicona. Las hay de diferentes tamaños y grosores. En caso de que no tengamos, podemos improvisar con una tapa de ferrero rocher, o similar.
Y estos son los principales materiales que nos harán falta.
Mi consejo: olvidaos de comprar pegatinas y volveros locas comprando todo aquello que veáis que os puede servir. Es mejor ir comprando las cosas a medida que se adquieren conocimientos, para así evitar comprar material inútil que nunca utilizaremos.













